“En el Perú, todavía existen quienes piensan que se puede agarrar la luna con la mana o tomar el cielo por asalto o arrebatar el fuego a los dioses. Todavía hay quienes creen que las cosas pueden cambiar y que la revolución es posible”. (Alberto Flores Galindo, "Tiempo de Plagas").
Estimados camaradas, amigos y amigas:
Nos es grato dirigirnos a ustedes para saludarlos cordialmente y al mismo tiempo compartir nuestras preocupaciones y apreciaciones sobre el itinerario que ha tenido en los últimos años la llamada “nueva izquierda”, surgida en nuestro país en los años de1958-1967.
Situación actual de la izquierda
En la actualidad asistimos a la derechización y burocratización de vastos sectores de la izquierda peruana, que, no solo afecta la relación dirección-bases en el seno de los partidos, sino también la relación dirigencias-masas en el seno de las organizaciones populares. Ciertamente éste es un fenómeno más profundo; tiene su raíz en un creciente alejamiento entre la política y la sociedad, es decir, una ruptura entre lo social y lo político, donde lenguajes y estilos de hacer política, difieren largamente de las formas de vida cotidiana de millones de ciudadanos, trabajadores, pueblos indígenas, mujeres, habitantes urbanos y rurales pobres del país.
Esta realidad tiene diversas causas, una de ellas es la reducción de la actividad política partidaria a relacionarse solamente con algunos de los aspectos de la vida del país. Durante muchos años con la dinámica reivindicativo-defensista, económica y gremial. En los últimos años con la actividad vinculada a la "política" entendida ésta como solo representación ante al estado. Ambas formas de relación política se han agotado históricamente. La primera por el general deterioro de la actividad productiva y de las identidades que emergen de ella. La segunda por la crisis del sistema de representación política que afecta toda forma de representación política y social de nuestro país. Es decir lo social cambió de tal manera que ya no puede ser representado bajo las viejas formas de organización.
Asimismo, el enorme retraso en el estudio de los cambios estructurales que se producen en la sociedad peruana, unido a criterios esquemáticos sobre la definición de las clases sociales, han impedido percibir con mayor antelación el surgimiento de los sectores de la llamada economía informal (PYMES; MYPES) y el importante rol que juegan en las ciudades y en el escenario nacional. El surgimiento de nuevos actores como los pueblos indígenas que reivindican derechos a la identidad, la tierra, los recursos naturales, el medio ambiente, y que son capaces de desarrollar formas de lucha que generan crisis al régimen neoliberal autoritario y lograr victorias parciales; hitos emblemáticos en esta perspectiva, son la resistencia amazónica, el Baguazo, Congazo, Pulpinazo juvenil, El Tambo y Arequipa frente añ proyecto minero Tía María.
La tendencias que debemos resaltar del actual periodo de luchas y resistencias sociales, es el hecho de que estamos ante el ascenso de una creciente oposición de los movimientos sociales, cuyo signo, es cada vez más desafiante al poder político, cada vez más amplio y organizado, y adquiere carácter de desobediencia civil con perspectivas de adquirir carácter insurgente. Este torrente de luchas sociales, se ubican en una línea de continuidad de las luchas que se libraron en el país desde el 2008 en adelante; pero éstas tienen algunas particularidades, que se caracterizan porque los actuales movimientos sociales levantan demandas que tocan los nervios centrales del modelo neoliberal y ponen en cuestión las formas de dominación y el ejercicio del poder. El anodino discurso dado por el Presidente Humala en estos días, así lo confirman.
Mientras estas luchas se desenvuelven abiertamente las fuerzas de los diversos grupos de izquierda, adoptan el abstencionismo como política, por ello, no se logra recoger sus aspiraciones ni reconocer sus formas de vida, de pensamiento y de representación.
La pérdida de peso social y político y el repliegue de la clase obrera, así como la intensa diferenciación en el campo, han debilitado los pilares fundamentales de base social de lo que fue la llamada nueva izquierda. En los llamados barrios populares, hoy verdaderas ciudades (las varias Limas) las formas de organización tradicional orientadas a reclamar al estado por servicios están en crisis. Lo que se ve ahora son sectores medios emergentes que han cambiado el mapa social, dando cuenta de nuevos escenarios políticos. Otros movimientos y sectores que tradicionalmente se suponían de izquierda (mujeres, intelectuales, cultura) o se han debilitado o han optado por desarrollos sectoriales y temáticos.
La pérdida de peso social y político y el repliegue de la clase obrera, así como la intensa diferenciación en el campo, han debilitado los pilares fundamentales de base social de lo que fue la llamada nueva izquierda. En los llamados barrios populares, hoy verdaderas ciudades (las varias Limas) las formas de organización tradicional orientadas a reclamar al estado por servicios están en crisis. Lo que se ve ahora son sectores medios emergentes que han cambiado el mapa social, dando cuenta de nuevos escenarios políticos. Otros movimientos y sectores que tradicionalmente se suponían de izquierda (mujeres, intelectuales, cultura) o se han debilitado o han optado por desarrollos sectoriales y temáticos.
Persistir en la necesidad de forjar el sujeto revolucionario
Lo que está sucediendo en el país, y esto es propio de coyunturas de resolución estratégica, es que las identidades y comportamientos político-sociales se han autonomizado de las reivindicaciones económicas inmediatas y se redefinen en torno a temas más bien de mediano plazo: la estabilidad global, el proyecto a futuro, la ubicación en el mundo. Que esto esté hegemonizado por el neoliberalismo no le quita su carácter histórico.
No se han sacado todas las conclusiones acerca de la crisis estructural. Ésta es, en lo esencial, una crisis de la representación global deI país y de nosotros mismos, de los valores y éticas colectivas. Y es simultáneamente descomposición y recomposición. Ha sido y es un gravísimo error atar nuestras aspiraciones socialistas mariateguistas y su vigencia a las viejas formas de vida, de lucha y de comunicación con las clases populares y movimientos sociales.
La unidad es la consigna del momento, pero desde nuestro punto de vista, la “unidad frentista”, donde todo vale, incluyendo a quienes tienen sus “manos manchadas de sangre de nuestros pueblos”, como es el caso del llamado frente PUCFI. Y por otro lado, el relanzamiento Frente Amplio y más recientemente la conformación del Bloque Nacional Popular, cuyos mentores anuncian ser en el puente que permita la “unificación” de ambos bloques. ¿Cuál es el punto en común entre estas iniciativas?, que todos se reclaman, progresistas y centro de izquierda, cuya base de sustentación de acuerdos a sus epígonos, son dos, de un lado, la marginalidad de la izquierda socialista, y por otra parte, desarrollar la más “amplia unidad” para derrotar a la derecha neoliberal. Dicho así, y sin ninguna otra sustentación, peor aún sin, un atisbo de autocrítica de las causas y razones por las cuales los diferentes sectores de la izquierda peruana se encuentran en una situación de crisis terminal; nos parece absolutamente irresponsable, habida cuenta que expresa un manifiesto pragmatismo anclado en el non santo deseo de alcanzar asiento exclusivamente parlamentario. Este tipo de conducta ha significado que estos sectores del llamado centro izquierda, hayan terminado siendo comparsas a los gobiernos de Alan García en sus dos versiones, Fujimori, Toledo y Ollanta, con los resultados por todos conocidos, y que solo sirvieron para brindarle en el mejor de los casos tecnocracia eficiente al régimen neoliberal. Esta conducta significa una estrategia de derrota, por cuanto que solo aspira darle “rostro humano” al capitalismo neoliberal. Es decir una suerte de liberalismo social.
Esta forma de ser de izquierda ya fue, ha perdido en estos años el "hilo conductor de la realidad" por mantenerse en un paradigma economicista, reduccionista, ha abandonado en la práctica el marxismo creador y sobre todo el pensamiento y espíritu del Amauta J.C. Mariategui, quien no en vano dedico apenas 22 páginas de sus Siete Ensayos a la economía y más de 200 a la religion, la educación y la literatura, es decir a las identidades, es decir, al factor subjetivo. Pareciera que en vano se ha leído la obra cumbre de Alberto “Tito” Flores Galindo, que comenzó explorando la historia del proletariado minero y terminó escribiendo la historia de una idea colectiva, de una utopía a partir de mitos, sueños, pesadillas, y novelas.
La derechización-burocratización de este tipo de “izquierda” es más visible en los espacios de representación pública. Tuvo expresiones dramáticas en el rechazo a los "políticos" tras el golpe del 5 de abril de 1992. Que aún continúa presente y atraviesa al conjunto de la sociedad, Se expresa en los partidos de la izquierda actual, en el que predominan los funcionarios, sean estos representantes ante el estado, dirigentes gremiales, "profesionales" de la política, promotores de ONGs. Se expresa en dirigentes sindicales que están
desvinculados de la producción, en dirigentes campesinos que no trabajan la tierra hace años, cuando no décadas, en intelectuales que no producen más allá de evaluaciones de coyuntura. etc. Esto se condensa en un lenguaje incomprensible para el país real, en formas de organización y militancia no solo ajenas a los pueblos, sino hasta contradictorias con las formas de la vida cotidiana hoy. En una palabra, lo social cambió de tal manera que no puede ser representado bajo las viejas formas de organización participación y movilización.
desvinculados de la producción, en dirigentes campesinos que no trabajan la tierra hace años, cuando no décadas, en intelectuales que no producen más allá de evaluaciones de coyuntura. etc. Esto se condensa en un lenguaje incomprensible para el país real, en formas de organización y militancia no solo ajenas a los pueblos, sino hasta contradictorias con las formas de la vida cotidiana hoy. En una palabra, lo social cambió de tal manera que no puede ser representado bajo las viejas formas de organización participación y movilización.
El "roto vínculo con las cosas", que angustiaba tanto a José María Arguedas en la medida que le impedía comprender el país y expresarlo, también se expresa en la política y en particular en la izquierda peruana. Desde una relación artificial con el país real es imposible gestar y conducir un proyecto de transformación revolucionario. La relación establecida a partir de la representación política ante el estado o a partir de la conducción gremial-reivindicativa o, más aun, desde una ONG, son hoy relaciones bastante artificiales. Es una ilusión pensar que se puede recomponer una relación histórica y estratégica desde el asistencialismo. Con éste se generan clientelas, no militancia. Es un error pensar que los problemas de los partidos o los gremios son, en primer lugar, problemas de recursos.
Las fuerzas del cambio social se han echado andar de la mano de los pueblos amazónicos, andinos, y juveniles
Hoy se trata de articular los movimientos sociales que ya han ganado sus batallas frente al enemigo al Estado Autoritario Neoliberal, la tarea es la conversión de los movimientos sociales en sujetos políticos, esta es pues la clave para lograr la victoria definitiva.
Convencidos de la necesidad de retomar el hilo conductor y de vinculo de relación con la sociedad, reconociendo que el Mariateguismo en su momento representó no solo ser la fuerza más grande de la izquierda revolucionaria peruana, sino sobre todo sangre y corazón de la revolución. Y considerándonos herederos del más grande pensador marxista peruano y latinoamericano, y comprometido en retomar el camino del legado revolucionario socialista mariateguista, los invitamos a reencontrarnos nuevamente y fusionarnos con las nuevas generaciones que se han hecho presentes en la lucha de clases de nuestro y han producido hitos victoriosos, como el Arequipaso, Moqueguazo, Aymarazo, Baguazo, Congazo, Pulpinazo, este de 9 de mayo que como dijimos al comenzar esta carta, en palabras de Tito Flores Galindo: “En el Perú, todavía existen quienes piensan que se puede agarrar la luna con la mana o tomar el cielo por asalto o arrebatar el fuego a Los dioses. Todavía hay quienes creen que las cosas pueden cambiar y que la revolución es posible”.
Los propósitos que animan encontrarnos los podemos resumir en lo siguiente:
1. Nuestro país es escenario de procesos de renovación, existen fuerzas para encarar y superar la crisis de la política, Pero esto solo es posible reconociendo sus reales características y dimensiones. La lucha entre -lo nuevo y lo viejo- se ha redefinido en estos años. No está en los discursos, ni en las imágenes mediáticas. Está en el ser social peruano, los pueblos amazónicos en el Baguazo nos dieron una enorme lección a este respecto. Se plantea entre quienes, atados a esquemas caducos, con un discurso "izquierdista" o "de derecha", poco importa, quieren seguir haciendo política en condiciones que ya no existen más; y quienes estamos dispuestos a iniciar una nueva "Iarga marcha" hacia el país real, hacia la vida concreta y para desde allí, construir poder popular. Para allí encarar la crisis integral, volver a aprender a hablar deI Socialismo y construirlo a partir de las prácticas materiales, los sueños y representaciones del Perú Popular Plurinacional del siglo XXI.
2. Quienes discrepamos de esta forma de ser izquierda agotada en el país, creemos esencial retomar la tarea de construir un proyecto estratégico de poder popular, priorizando los espacios locales y regionales, impulsando la resistencia activa de las masas y los pueblos, dándole concreción en las nuevas condiciones a la integralidad y la simultaneidad de las diversas formas de lucha. La experiencia acumulada acompañando la Cumbre de los Pueblos el 2008 y Rebelión Amazónica del
2008-2009, la Movilización Juvenil el 2014-2015, nos dan la clave a seguir y en eso va nuestro compromiso con la historia, retomado el legado y espíritu del Amauta José Carlos Mariategui.
3. La imperiosa tarea de repensar la identidad de la izquierda socialista mariateguista de hoy, y de avanzar en la tarea de construir el Programa del Socialismo Mariateguista, recogiendo las vertientes sociales de la Vida Plena Amazónica, el Buenvivir Andino, el Derecho a la Ciudad, así como el debate acerca de un nuevo tipo de Estado incorporando la plurinacionalidad
4. En este camino forjar una plataforma político-programática de un nuevo tipo de unidad de los socialistas, en la perspectiva de forjar las herramientas que la revolución socialista demanda, esto es dirección revolucionaria, sujeto social, frente, comunicación, entre otras.
2. Quienes discrepamos de esta forma de ser izquierda agotada en el país, creemos esencial retomar la tarea de construir un proyecto estratégico de poder popular, priorizando los espacios locales y regionales, impulsando la resistencia activa de las masas y los pueblos, dándole concreción en las nuevas condiciones a la integralidad y la simultaneidad de las diversas formas de lucha. La experiencia acumulada acompañando la Cumbre de los Pueblos el 2008 y Rebelión Amazónica del
2008-2009, la Movilización Juvenil el 2014-2015, nos dan la clave a seguir y en eso va nuestro compromiso con la historia, retomado el legado y espíritu del Amauta José Carlos Mariategui.
3. La imperiosa tarea de repensar la identidad de la izquierda socialista mariateguista de hoy, y de avanzar en la tarea de construir el Programa del Socialismo Mariateguista, recogiendo las vertientes sociales de la Vida Plena Amazónica, el Buenvivir Andino, el Derecho a la Ciudad, así como el debate acerca de un nuevo tipo de Estado incorporando la plurinacionalidad
4. En este camino forjar una plataforma político-programática de un nuevo tipo de unidad de los socialistas, en la perspectiva de forjar las herramientas que la revolución socialista demanda, esto es dirección revolucionaria, sujeto social, frente, comunicación, entre otras.
Con estas iniciales ideas, los invitamos a reunirnos este 23 de mayo a partir de las 3.0 p.m. en el local de la
CNA sito en Jr. Miroquezada N° 327 – Cercado de Lima
CNA sito en Jr. Miroquezada N° 327 – Cercado de Lima
Lima, 22 de abril del 2015
Socialistamente
ROGER MURO
SEBASTIAN TELLO
CARLOS BERNALES
ROGER MURO
SEBASTIAN TELLO
CARLOS BERNALES







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