SAN MARTIN DE PORRES

SAN MARTIN DE PORRESEN LINEA.COMSAN MARTIN DE PORRES

viernes, 10 de octubre de 2014

RAUL WIENER :Escribir desde una cama de hospitalización


En el año 2012 ya era titular de una columna diaria, que me obligaba a estar permanentemente actualizado y me llevaba por los más encendidos debates. Pero desde inicios desde año era evidente que algo pasaba por mi cuerpo que no paraba de toser y reventó en una hematuria sostenida (orín con sangre) y en un adelgazamiento dramático que me hacía sostener mis pantalones con las manos para evitar que se me caiga.
A mediados de julio fui internado luego que las placas tomográficas mostraron un daño en el riñón izquierdo y una actividad fuera de lo normal de los ganglios que rodean la zona pélvica. Me internaron por casi dos meses y al asignarme la cama tuve que tomar una decisión: ¿qué hacía con mi columna? Una pequeña laptop y un dispositivo USB de Internet resolvieron mi problema. Estaba seguro que si paraba el ritmo de trabajo, mi vida se convertiría en una pura ansiedad por sanarme y perdería el contacto con el exterior.
De ese tiempo está el testimonio de mis escritos, que a algunos les hacía pensar que ya estaba bien y circulando por las calles. Escribí hasta el día previo a la operación y dejé textos preparados para los días siguientes. Luego cuando me reponía dicté mis ideas a los que podían copiarlas y así quedé casi invicto en el lado discapacitante de la enfermedad.
Actualmente ya voy por la segunda semana de encierro. Ayer hice fiebre de 39º y aquí me tienen escribiendo. Disculpen si no tengo nada más de que hablar que de esta lucha muy personal, que en realidad no es sólo mía sino que tiene que ver con mis lectores. No sé cuánto realmente aporto a los análisis de la realidad peruana, pero si sólo fuera por transmitir la actitud del enfermo que no se rinde, también lo haría.
Cuando pienso en la batalla de Javier Diez Canseco, recuerdo que llegó a publicar hasta la semana de su muerte. De alguna manera sus textos deben haber ayudado a que se sienta vivo. A veces escribir es el última instrumento que un político puede esgrimir para seguir peleando.
…..
Al ingresar al Rebagliati relaté los padecimientos de la Emergencia que son principalmente de las personas que llegar con dolencias críticas. Luego, desde el piso que estoy internado he podido ver con mis propios ojos el avance de la construcción de un Centro de Emergencia de 6 pisos y cien camas, que cambiará el escenario dramático al que me referí. Espero que así sea.
Por lo demás, esta y la anterior vez, el Rebagliati ha sido un espacio de hospitalización irreprochable. Médicos, enfermeras y auxiliares merecen mi eterna gratitud. Estoy mas convencido que nunca de lo poderosa que puede ser la Seguridad Social.

0 comentar esta entrada:

Publicar un comentario

escribe tu comentario aqui