En todos los eslabones de la cadena alimentaria hay despilfarro. En la producción, un tercio de los alimentos que se producen se tiran antes de tratarlos y distribuirlos, asegura Stuart, autor del libroDespilfarro: el escándalo global de la comida. Fundamentalmente, por no superar el canon de bellezaexigido por nuestra sociedad actual. Y es que, ¿a quién le gusta comer una manzana que hace mal color o un plátano excesivamente maduro? Además, en muchas ocasiones hay mermas naturales que contribuyen al despilfarro. En la gestión y el almacenamiento, algunos productos pueden estropearse si pasan mucho tiempo fuera de cámaras frigoríficas o en condiciones no aptas para su conservación. En el envasado y el etiquetado, ya se ha comentado que la lógica de la regulación de los productos en ocasiones confunde. Además, si se imprimen incorrectamente los envases (los yogures Danone salen verdes en vez de azules, por ejemplo), el producto ya no sirve. Y en lo que respecta a la distribución, los supermercados y plataformas logísticas tienen excedentes. Acumulan productos cercanos a la fecha de caducidad, reciben alimentos en mal estado o simplemente descartan todo aquello que no cumpla con sus requisitos de producto de “calidad”. No obstante, desde hace 25 años, en España muchos de estos excedentes ya no acaban en los contenedores sino en bocas de personas muy necesitadas.
Los Bancos de Alimentos, un eslabón más de la cadena
- ¿Cómo ha ido el colegio hoy, Susan?- Muy bien, mamá. Ha venido un señor a hablarnos de los bancos de alimentos.- ¿Y qué son?- Pues son bancos que en vez de prestar dinero prestan alimentos a los que más los necesitan. Y sin pedir nada a cambio.- ¿Te han explicado cómo funcionan?- Sí. Ellos recogen todo lo que sobra en los supermercados y lo entregan a las familias para que puedan comer, como nosotros.- Me han dicho que este viernes 30 de noviembre empiezan la Gran Colecta de Alimentos. En vez de dar alimentos los supermercados, los dan las familias. ¿Podríamos participar, no?- Hija, no podemos. Tu padre y yo tenemos mucho trabajo.
Jordi Peix importó en 1987 el modelo de Bancos de Alimentos existente en Europa. Es uno de los fundadores del Banc dels Aliments de
Barcelona, iniciativa pionera en España. Su objetivo es doble: luchar contra el hambre y combatir el despilfarro alimentario buscando nuevas fuentes de alimentos. Para ello intentan, como bien explicaba la pequeña Susan, recoger todos los excedentes de supermercados, plataformas logísticas, empresas alimentarias y familias, para redistribuirlo hacia 136entidades benéficas y comedores sociales. Estas entidades, como Cáritas, reparten los alimentos que reciben a las personas que más dificultades tienen para acceder a la comida.






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